Capítulo 140.
Marek se desconcentra un poco ante la negativa de Malía, sus manos quemaban por sentirla junto a él.
Sin embargo, el deseo es tan intenso que no lo atormenta, necesita sus manos sobre su piel, el sabor de sus labios.
— No te resistas, eres mía y solo mía…— Jadea el alfa al sentir el calor de su aliento.
Su lobo aúlla confundido pero excitado al mismo tiempo.
Sigue acariciando su cabello, su cabeza, resbalando sus dedos de forma arrolladora por su cuello.
Las manos de ella se cuelan por debajo