Capítulo 108.
Malía se da media vuelta ubicándose en la habitación.
El olor a lucha, sangre y rabia entorpece sus fosas nasales.
Al primer intento de levantarse un par de manos cálidas y protectoras rodean su cintura con delicadeza.
Algo dentro de ella tiembla como si estuviera en medio de la nada, y un impacto provocara ondas expansivas desde su toque hacia el resto de su cuerpo.
“Es… él” Piensa Malía.
Buscó el rostro de su alfa y su loba dentro de ella, comienza a aullar sin descanso.
“ ¡Es él… Es él!” G