Capítulo 106.
Marek vuelve puños sus manos.
Observa cada uno de los movimientos de Glenda.
—Asegúrate que ellos estén bien...
Glenda pone su mano en el vientre de la Luna y deja un polvo morado sobre la piel.
Ambos se concentran en cualquier movimiento de la luna.
Contienen el aliento…
Pero nada sucede.
No hay respuesta.
Marek aprieta las quijadas, el único consuelo es la esencia que lo envuelve.
El único olor que podía relacionar con la presencia de su luna, la única garantía que sigue con vida.
Las sensacio