—Oh —dijo Malcolm, y su sonrisa fluida se apagó solo una fracción—. Ahí se va mi esperanza de llevarte a recorrer Delmar.
«Ella nunca había estado de acuerdo con eso en primer lugar», pensó Isabella, pero sus años de diplomacia corporativa mantuvieron su expresión completamente neutral. No había necesidad alguna de sacarlo a colación y prolongar la conversación. —Dado que concluimos nuestros negocios antes de tiempo, Alexander y yo decidimos irnos mañana —explicó ella con fluidez—. Así que eleg