POV EN PRIMERA PERSONA
El agudo sonido de mi teléfono me arrancó del sueño. Los lunes por la mañana ya eran un infierno de por sí, pero este… este iba a ser peor.
Aún medio hundida entre las sábanas, estiré la mano con pereza hacia la mesita de noche, parpadeando contra la luz brillante de la pantalla. Un solo mensaje de Daniel. Mi Daniel.
“No puedo seguir con esto. No me escribas. No me llames. Se acabó.”
Me incorporé de golpe, el pecho apretado. Mis ojos recorrieron las palabras otra vez, esp