CAPÍTULO 159 - Thornfield. Parte 1.
Punto de vista en primera persona
La lluvia no había cesado en días. Caía en láminas incesantes, tamborileando contra el techo del carruaje mientras yo observaba la naturaleza salvaje de Thornfield extenderse ante mí. El cochero masculló algo acerca de que la vieja mansión estaba maldita, pero no le presté atención. Mis manos, enguantadas y temblorosas, descansaban sobre mi regazo cuando la mansión apareció a la vista: sus torrecillas punzaban el cielo gris como dedos acusadores.
Había llegado