UNA SOLA NOCHE. CAPÍTULO 28. Te estoy buscando
Bastaron pocos minutos para que todo comenzara a organizarse. Hasan era un hombre resolutivo, Karim no podía discutir eso. Durante media hora más de doscientos cincuenta barriles eran pintados y cargados y en camiones que el príncipe iba distribuyendo a esta o aquella coordenada, hasta que se aseguró de que cada punto en aquel mapa estaba cubierto.
—Las distancias son de dos millas. Si es una mujer inteligente es imposible que no pueda verlos o seguir el camino después. ¿Estamos de acuerdo? —l