UNA REINA EN EL CORAZÓN DEL REY. CAPÍTULO 69. La gente inocente
Giulia dio dos pasos atrás, sobrecogida por la forma tan abrupta que se elevaba el fuego, y sobre todo la velocidad a la que recorría las bocas de grano.
—¡Maldición, ya es tarde para salir por ahí! —gruñó con impotencia pero Hasan puso una mano en su espalda y la sostuvo.
—Tranquila. Espera… espera…
Veinte segundos pasaron y una nueva lengua de juego se levantó desde otra boca de grano a la izquierda de la primera. Y entonces el rey trazó la dirección.
—¡A la derecha, vamos, vamos! —gritó empu