MUÑEQUITA. CAPÍTULO 50. Devuélvemela
La sala de reuniones de la catedral era más fría de lo que Mitch había esperado. Enormes ventanales acristalados, la luz opaca de las velas, y una larga mesa en la que ya estaban sentadas ocho personas: Los otros clanes que habían logrado sobrevivir a la invasión de Kristoff. Se notaba que lo odiaba, pero mayor aún era la sorpresa de verlo llegar junto a su medio hermano, al que le había declarado la guerra desde hacía años.
Fue extraño verlos presentarse del mismo lado, justo con todos sus h