MUÑEQUITA. CAPÍTULO 49. ¡Mátalo!
Mitch quería creer que todo aquello era algún tipo de artilugio de su hermano para destruirlo de alguna manera, incluso había admitido que esa era la razón por la que se había acercado a Jana. Pero en aquel momento, al menos en aquel instante, no tenía frente a él a un secuestrador.
O tenía a un sociópata que se merecía un Óscar por su actuación, o tenía a un hombre que estaba aun más desesperado que él, porque para Kristoff saber que Jana estaba amarrada a una silla en algún lugar, significaba