MUÑEQUITA. CAPÍTULO 27. Una sola noche de vida
Mitch estaba tirado en aquel sofá, pensando en si no era mejor meterse directamente en el terrario de Ginger para salir de su sufrimiento, cuando recibió aquella llamada de Charlie.
—Hola gallino. ¿Cómo te va la vida de recién casado? —preguntó con cansancio.
—¡Excelente! Me estoy divirtiendo como si tuviera diecisiete otra vez. ¡Todos nos estamos divirtiendo como si tuviéramos diecisiete otra vez! —recalcó y en un segundo Mitch se envaró en el asiento porque sabía que aquel tono significaba al