CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 68. Una historia diferente
El sol ya estaba alto cuando Jana volvió a abrir los ojos, y se dio cuenta de que estaba en su casa, acostada en su propia cama mientras Kris estaba sentado en una silla a su lado, con los codos apoyados en las rodillas y mirándola con la mayor preocupación.
¿Cómo había llegado de vuelta a su propia hacienda? No tenía ni idea, pero sabía que la misma expresión demacrada y asustada que le veía a él, también debía tenerla ella.
—Escuché el audio completo —murmuró Jana por lo bajo y él frunció el