CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 5. ¿Dónde están todos?
La tienda estaba a la sombra de los riscos del paso montañoso y el sol no le pegaba directamente, pero no era eso lo que mantenía caliente aquel lugar. Jana contuvo el aliento mientras lo observaba quitarse la camisa, y la luz vibrante que lograba atravesar la tela, resaltaba las líneas de su cuerpo y revelaba no solo la tensión de sus músculos, sino también el hecho de que estaba cubierto de tatuajes.
Jana quedó aturdida por un momento al ver la red de tinta sobre su piel. Los tatuajes eran un