CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 45. Un jefe... ausente
Jana sintió dolorosamente el golpe de caer de espaldas contra el suelo, sobre todo llevando el peso de Kris sobre ella. Sin embargo, la mueca de angustia se la tuvo que aguantar cuando escuchó a los hombres avanzando hacia ellos.
—¡Kris, Kris...! —Intentó sacudirlo, pero él solo levantó la cabeza y la miró con una pequeña sonrisa de tranquilidad.
—Todo está bien, nena. Solo recuerda ser fuerte, ¿sí?... Recuerda ser fuerte cuando me vaya...
Los ojos de Jana se abrieron desmesuradamente, y su pec