CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 21. Tú no eres nadie para mí
Tenía un moretón bastante feo en una mejilla, estaba empapada y tenía el labio inferior roto.
Kris le levantó la blusa y también se le había hecho un moretón oscuro junto a las costillas del lado izquierdo. Lo tocó con dos dedos y la escuchó gemir antes de abrir los ojos lentamente.
— Más vale que empieces a obedecer, amor, o de lo contrario este será un infierno peor del que puedas imaginar —murmuró Kris, y en los labios de Jana solo se torció una sonrisa cansada.
—¿Peor? ¿En serio? ¿Me estás