CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 1. Habibi
La tenue luz de una lámpara amarilla y llena de bichos titilaba en el centro del bar, arrojando sombras danzantes sobre las mugrosas mesas de madera. El murmullo de voces, risas y el tintineo de vasos llenos de licor llenaban el aire. No era particularmente un buen lugar a donde ir, pero Ivetta le había conseguido un solo nombre: Taniyn, y el único lugar donde podían encontrarlo era aquel.
Así que se puso lo más feo y ancho que encontró para no buscar problemas, y entró en aquel lugar. Estaba a