CAPÍTULO 72. ¿¡Dónde están mis hijos!?
—¿Estás lista? —Alan tomó la mano de Mar en aquel estacionamiento y respiraron profundamente, dándose valor el uno al otro. Habían pasado tres días desde que se habían enterado del arresto de Wayland, y de repente la vorágine de lo que sucedía había desviado su atención por un momento.
Sin embargo allí estaban, en el estacionamiento de aquel edificio de oficinas, listos para enfrentar juntos un desafío más.
—Oye, lo vamos a conseguir, somos buenas personas —aseguró Alan besando el dorso de su