CAPÍTULO 57. ¡Eso no es suficiente!
La jueza intentó no decir nada, la verdad era que era asunto del abogado si quería echarse la soga al cuello él solito, pero de buena fuente sabía que Connor Sheffield no era de los que daban puntada sin hilo; así que si estaba permitiendo a la contraparte tomar la palabra.
Lester Willougby se adelantó hacia el estrado y relató con voz muy teatral todas esas faltas terribles que había cometido Mar en contra de su cliente, desde dejarlo triste solo y abandonado, hasta impedirle ver a su hijo.
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