CAPÍTULO 56. Métodos diferentes
Mar gritaba, pero era como si los gritos no pudieran llegar a su garganta. Por la puerta abierta podía ver a Sandor, mientras Kainn y Connor trataban de contenerla mientras aquel monstruo tomaba a su hijo del brazo y se lo llevaba, dirigiéndole solamente una mirada de satisfacción, como si siempre hubiera sabido que se lo arrancaría de los brazos.
La desesperación que sentía era tal que solo podía gritar por él, llamarlo, suplicar que se lo devolvieran, pero nadie la escuchaba, nadie podía oírl