Tanto trabajo le hizo olvidar la cena que tenía pendiente con Edward esa noche. Ella había aceptado con la intención de aclarar algunas cosas con él.
Rossi se cambió de ropa tres veces, quería parecer formal y nada especial, antes de decidirse por un vestido azul marino y zapatos de tacón color más bien bajos.
Al fin y al cabo, su cena con Edward era una reunión. No obstante, ella no entendía, tenía el estómago encogido mientras se ponía perfume, tomaba el bolso y un abrigo negro y salía a