*-Buenos días Rossi, mañana debo marcharme pero vendré dentro de quince días, esta semana debo poner al día los pendientes.
*-Ok, de todas formas tienes a disposición dos buenos asistentes, no te puedes quejar . .
Edward se giró lentamente y la miro respondiendo . . .
–¡Si!, tú me dejaste a la tuya, que por cierto ¿le doy un aumento?, se lo merece . . .
Rossi lo miro y contesto . . . –¡No entiendo la pregunta!
–Por favor no te hagas. Te marchaste, te perdiste, te encubriste con ella. . .