33*-MALAS NOTICIAS

Una hora más tarde luego de tomarse unos minutos para sacarse el agua salada con un buen baño, Rossi desde su habitación oyó las risas de su hijo y la voz de Edward, miro por la ventana de su habitación y presencio la escena, el niño y Edward, sentado en el jardín jugando con el niño con una pelota lazando la pelota y meterla dentro de un tobo. La alegría del niño era vigente. Rossi sintió una emoción que no pudo evitar.

Cuando Rossi llego al jardín comentó . . .

–Santi ya es hora de almorzar
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