A la mañana siguiente Rossi se despertó más tarde de lo normal, con su dolor ya familiar en el abdomen por estos días tan habitual en ella, pero también con una sensación de felicidad y anticipo.
La decisión de embarcarse en una aventura con Rene Altemirante era bastante arriesgada. Estaría rompiendo con sus principios y quemando sus puentes.
La prensa diría que, por ser una mujer casada, no debería buscar una aventura de verano.
Pero la verdad era que se sentía feliz y no le paraba a nada