—Solo estamos charlando. —Diego miró a Félix y habló con un tono algo desanimado.
Se sentía agraviado por las dudas de su hijo sobre su lealtad, pero era innegable que mujeres seguían apareciendo en su vida, lo que parecía confirmar sus sospechas.
Había prometido que no habría más, así que, ¿quién era?
Pronto, Diego descubrió que se trataba de Mariana.
Estaba decidido a averiguar qué estaba pasando, así que revisó las grabaciones de las cámaras de seguridad del hospital. Las imágenes del pasillo