Él le preguntó a Santiago, ¿qué podía decirle Santiago? Si hubiera sido antes, seguro que lo habría regañado diciendo que se lo había buscado. ¿Y ahora qué? ¡Se lo merecía!
Pero al ver a su nieto en ese estado tan lamentable, Santiago no pudo ser tan cruel. Al fin y al cabo, era su querido nieto, el único heredero de la familia Martínez. ¿De verdad podría abandonarlo? Sin embargo, al observar a Diego así, Santiago sentía que, por un lado, se lo merecía, y por otro, se enojaba al ver que no lucha