—He oído que ese lugar es ideal para encuentros y aventuras de una noche, ¡está muy animado! Pero, señor Martínez, ¿qué significa que me lleves contigo? —dijo Irene.
—¿Acaso soy ese tipo de persona? —respondió Diego, enojado. Desvió la mirada, con las orejas un poco rojas—. No es que... Solo quería pasar más tiempo contigo antes de irme.
—Lo siento, mañana tengo que levantarme temprano para trabajar, así que no puedo acompañarte. —Irene no se mostró afectada en absoluto.
Pero lo que ella dijera