POV Nina
Intenté negarme hasta el último segundo, pero aun así fui con Augusto.
No tuve fuerzas para discutirle más. No cuando su mirada ya había decidido por mí antes de que mis palabras importaran.
Cuando llegamos, abrió la puerta del auto y me tomó en brazos como si no pesara nada. No protesté, pero tampoco me relajé. No podía.
Entramos a la habitación y me dejó con cuidado sobre la cama.
El silencio ahí dentro era extraño. Demasiado limpio. Demasiado frío.
Lo miré mientras se quedaba de pie