POV Damiano
Iba conduciendo de regreso a casa cuando mi teléfono sonó.
Miré la pantalla apenas un segundo. Era uno de mis hombres.
Contesté de inmediato.
—¿Qué sucede?
—Señor… encontramos a la madre de Lanya.
Mis manos se tensaron sobre el volante.
El mundo pareció detenerse apenas un instante.
—¿Dónde está?
—En un hospital privado. Le enviaré la ubicación.
No respondí. Solo aceleré.
***
Llegué menos de veinte minutos después.
El edificio era viejo, silencioso, demasiado gris.
Odié el lugar apen