POV Damiano
Al día siguiente desperté antes de que sonara la alarma.
No porque hubiera descansado bien… sino porque mi mente no me lo permitió. Había pasado la noche entera dando vueltas, reviviendo decisiones, errores, palabras que no podían deshacerse.
Y entonces, el teléfono sonó.
Mi corazón dio un vuelco en el pecho.
Miré la pantalla.
Era el laboratorio.
Por un segundo dudé en contestar. No porque no quisiera saber… sino porque sabía que, después de esa llamada, no habría vuelta atrás.
Aun a