POV Nina
—Yo… —balbuceé, sintiendo que el aire se volvía denso, casi sólido.
Mis palabras se perdieron antes de nacer.
Augusto me reclamó con un beso que me dejó sin aliento, una embestida de urgencia y dominio que me hizo flaquear.
Temblaba bajo sus manos; esas manos ansiosas que recorrían mi silueta con una mezcla de adoración y lujuria que me resultaba adictiva.
Sentí el roce sutil de sus dedos sobre la seda de mi vestido, una caricia que anticipaba el desastre, y luego, el choque eléctrico d