POV Lanya
Desperté lentamente, envuelta en una calidez que no provenía solo de las mantas.
Durante unos segundos permanecí inmóvil, con los ojos apenas abiertos, sintiendo el peso relajado de su brazo alrededor de mi cintura. El sonido suave de su respiración llenaba la pequeña cabaña, mezclándose con el crujido lejano de los árboles movidos por el viento de la mañana.
Giré apenas el rostro.
Damiano seguía dormido a mi lado.
La luz dorada del amanecer entraba por las ventanas de madera y acarici