POV Lanya
Augusto me llevó a casa en completo silencio.
El ruido del motor era lo único que llenaba el ambiente, porque ninguno de los dos parecía encontrar las palabras correctas.
Afuera, las luces de la ciudad se reflejaban sobre el parabrisas mojado por una llovizna ligera, y por alguna razón, todo se sentía triste. Pesado.
Me abracé a mí misma y giré el rostro hacia la ventana.
Podía sentir la tensión en él. La culpa. La frustración.
Y también podía sentir algo más.
Algo que me asustaba.
Res