POV Lanya
—¡Esto no tiene nada que ver contigo, Nina!
Mi voz salió alterada, todavía temblando por todo lo que acababa de pasar con Damiano.
Pero Nina no retrocedió. Sus ojos estaban llenos de rabia. Y también de algo más.
Dolor.
—¡Claro que tiene que ver conmigo! —espetó.
La observé fijamente.
Entonces lo entendí.
Fue como si todas las piezas encajaran de golpe en mi cabeza.
La manera en que siempre defendía a Augusto.
Cómo lo miraba. Cómo estaba siempre pendiente de él.
Cómo reaccionó al verme