Capítulo: Dos extraños sucesos.
POV NINA
Lanya vino conmigo.
Yo apenas podía pensar con claridad. Sentía que el corazón me golpeaba con tanta fuerza contra el pecho que me costaba respirar. Tenía las manos frías y las piernas temblorosas.
—Conduce más rápido, por favor —le pedí.
—Nina, estoy haciendo todo lo que puedo.
Miré por la ventana.
Las calles pasaban frente a mis ojos, pero apenas podía reconocerlas.
Solo podía pensar en una cosa.
Mi hijo Agustín.
Había recibido una llamada que me había destrozado por dentro. Me habían