POV Lanya
—El niño viene conmigo. Tú no eres nadie.
No me tembló la voz al decirlo. Había demasiadas cosas sucediendo al mismo tiempo y, aunque por dentro sentía una mezcla de rabia, miedo y desesperación, no podía permitirme mostrar ninguna de ellas.
Agustín estaba asustado.
Lo vi en sus pequeños ojos cuando me acerqué a él. Estaba confundido, demasiado pequeño para comprender por qué los adultos discutían, por qué aquella mujer intentaba impedir que me lo llevara y por qué todos parecíamos est