POV Lanya
Cuando el auto se detuvo frente a aquel edificio lujoso, sentí cómo el aire se me quedaba atrapado en el pecho. No era solo un lugar elegante, frío y perfecto; era una especie de sentencia. El tipo de edificio que no pregunta quién eres, solo te recuerda lo pequeño que puedes llegar a sentirte dentro de él.
Hoy me casaba.
Otra vez. Pero no por amor.
Me casaba con el hombre que jamás habría imaginado en mi vida, el hombre que parecía pertenecer a otro mundo distinto al mío, uno donde la