Capítulo 27. Lamento haberlo hecho esperar.
Romina no había visto a nadie que estuviera tan roto, que tuviera la mirada tan llena de dolor como la de Emir, acercarse a él era una necesidad que brotaba desde lo más profundo de su ser.
Mina creía entender esa clase de dolor, después de perder a Ángela no sabía qué hacer, o si sería correcto destruir todo a su paso, para hacerlos comprender su propio dolor, pero toda esa incertidumbre del mañana, que ella sintió en ese momento Emir lo tenía retenido en esos ojos que la veían pero realmente