Capítulo 26. No me debes nada.
El ambiente estaba muy tenso todo el camino estuvieron en silencio, ya que querían tener privacidad absoluta para poder hablar libremente, Emir las llevó directamente a su casa, el lugar más vigilado para su privacidad.
—Dime entonces todo lo que sepas— Emir hacia un férreo esfuerzo para concentrarse en el tema principal de la situación y no en el sabor de los labios de Romina.
—Tenía una serie de preguntas, que para que fecha era conveniente el parto, las características de mi esposo, las cara