Keiden dejó el teléfono sobre el escritorio con un suspiro pesado. La pantalla mostraba varias llamadas perdidas de Natalia, pero él no tenía intención de devolverlas, al menos no todavía.
La excusa del trabajo era fácil, casi demasiado conveniente, pero en el fondo sabía que el verdadero motivo era más complicado. Las noticias recientes sobre ella y su ex habían sido como un balde de agua fría.
—Quizás deba alejarme de ella entonces, si es que ha decidido volver con su ex... —murmuró, aunque