El sol de la mañana entraba por las ventanas de la casa mientras Natalia servía jugo en el vaso de Nathan. El niño, con su cabello despeinado y una sonrisa que iluminaba la habitación, devoraba su desayuno con entusiasmo.
—Hoy tengo el día libre, cariño. ¿Qué te gustaría hacer? —preguntó Natalia mientras se sentaba frente a él.
Nathan levantó la mirada, quedando pensativo mientras masticaba su pan tostado.
—¡Quiero ir al parque! —respondió finalmente, sus ojos brillando de emoción.
Natalia sonr