Simón se quedó de pie en el centro de su habitación. Las noticias sobre la muerte de Natalia habían sido un shock inesperado, pero no podía escapar de la sospecha que le carcomía.
¿Cómo podía haberse marchado de su vida de forma tan definitiva y repentina? Por más que intentara convencerse de lo inevitable, había algo en todo ese asunto que no le cuadraba.
Los recuerdos de su trato áspero y distante hacia ella lo perseguían, como si una sombra fría recorriera cada rincón de su mente, reprochá