«Nos informan que el vehículo en el que viajaban Daniel Alves y la señorita Natalia ha sufrido un accidente grave», informa uno de los reporteros con rostro serio.
Las palabras cayeron como un golpe. Isabella, con los ojos muy abiertos, se llevó una mano a la boca.
—¿Están… están muertos? —preguntó ella en un susurro.
Ambos observaron en silencio mientras el reportero en pantalla relataba lo sucedido y mostraban un video donde el auto había perdido el control y se había incendiado por completo.