Capítulo 71: Padre e hija.
Abigaíl palideció, se agarró del brazo de Aitor para no caer de la impresión, miró a Robert, con expresión de desconcierto.
—¡No lo creas! —gritó Hamilton—, eres mi hija, este hombre miente.
—Aquí el único mentiroso eres tú, yo tengo las pruebas —vociferó Alexander—, ya llévenselo —ordenó a los agentes.
Abigaíl observó a Robert con el ceño fruncido, y los ojos llenos de desconcierto, el corazón lo tenía apretujado en el pecho.
—¿Qué está ocurriendo Aitor? —preguntó Aby con la voz temblorosa