Capítulo 67: Un acuerdo.
«¡No lo es!» gritó en su mente Aitor, pero era un secreto que no le pertenecía, y que debía mantener en silencio hasta que el propio Alexander se lo contara a Abigail.
—¿En qué piensas? —indagó ella, alzó su rostro y lo miró a los ojos.
—En que mañana debo ir a ver a Fresia y llegar a un acuerdo para que diga la verdad.
Aby inhaló profundo, apretó los puños.
—Yo también quiero ir, deseo verlas a los ojos y que me digan por qué motivo me odian tanto —bramó Aby sintiendo su respiración agitada