Capítulo 66: No quiero que sea mi padre.
—¡Mis sospechas eran ciertas! —balbuceó con la voz temblorosa. —¡Es mi hija! —susurró sintiendo que el corazón le latía a millón—. Con más razón te haré pagar Robert Hamilton, por todos los años que me enviaste a prisión siendo inocente, por haberme robado a la mujer que amaba y a mi hija, lo pagarás —bramó la mirada se le volvió oscura, de inmediato agarró su móvil y marcó.
En el apartamento de Aby, ella intentaba recuperarse del dolor que la pérdida de su bebé dejó en su corazón, sabía que no