—Recuerdas nuestra primera vez, yo solo rememoro el instante que toqué a tu puerta, me abriste, te besé y amanecí a tu lado, no mentí cuando te dije que no estaba en mis cinco sentidos, pero Robert enfureció, me sacó como a un perro.
Aby se mordió los labios, recordó exactamente cómo ocurrieron las cosas.
—Sí, lo sé, me acusaste de haberte drogado para que te acostaras conmigo —murmuró y apretó los dientes, su respiración se escuchó agitada.
Aitor inhaló profundo, se armó de valor.
—Fue mi