En la mansión Brighton, esperaban la llegada del abogado, se leería la última voluntad que dejó Melissa sobre su herencia, la mitad de la herencia Brighton que le pertenecía.
Meredith estaba sentada al lado de Valentina, tocaba su vientre, porque sentía que dolía un poco
—Me he sentido un poco mal, pero, Esteban dice que estaré bien, pronto mi niña nacerá, tenerla me reconfortará.
Valentina también acarició su vientre
—Yo te ayudaré a cuidar a esta preciosa niña.
Henry balbuceó unas palabras ll