65. Días maravillosos… y una mujer que quiere interferir
Despertaron al alba, con el mar de fondo y el rumor de las olas rompiendo suave contra la orilla.
— Buenos días — ronroneó él, pegado a ese cuerpo cálido y femenino.
Kathia ladeó una sonrisa.
— Buenos días — respondió con voz queda, dándole un anhelo beso —. ¿Qué hora es?
Cassio echó un vistazo al reloj en su muñeca.
— Las seis.
— Cassie debe estar preguntando por mí.
—Llámala y pídele a Sarah que la tenga lista. La llevaremos a desayunar — propuso, besándole el hombro. Ese día quería pasarlo c