Mundo ficciónIniciar sesiónLexy quiso soltar un grito de ansiedad que le subió por la garganta y aunque por un breve instante se reprimió, terminó liberándose como le antojaba.
De pronto, su mente voló lejos y se sintió un poco más impaciente, más curiosa y un poco más húmeda.
—¿Encontraste el lubricante? —curioseó coqueta.







