Sí se trataba de estudios y títulos universitarios, Lexy debía conseguir con premura un Doctorado en “evasión” y un Magíster en “mitomanía”.
Con sus grandes capacidades había evitado charlar otra vez con su abuela y había evadido sus preguntas, como siempre solía hacer, resultando escurridiza y muy inoportuna. Por otro lado, para cuando había llegado a la casa de sus padres y casi a las diez de la noche, una sarta de mentiras había caído sobre ellos, dejando a sus preocupados progenitores con u